Apuntes desde la Esquina, Acerca del “Histórico Pacto” | 4 de septiembre de 2026.

Hace unos días, el narcisista patológico Donald Trump anunció que había obtenido para Estados Unidos 65 billones de barriles, un 20% (?) del total de lo que se calcula ser la reserva de petróleo crudo más grande en el mundo. El  acuerdo ha sido calificado como "histórico" por Estados Unidos, porque dobla el total de sus reservas del combustible, y porque según la gobernante Delcy Rodríguez, "revivirá la economía venezolana y ayudará a desarrollar su futuro". Lo que su deshonestidad les impide admitir es que el acuerdo le garantiza vida a la dictadura que ella dirige y protege los intereses de la mafia civil-militar que apoya su desgobierno a cambio de ganar dinero 

Lo más extraordinario de este arreglo es el público nivel de cinismo, hipocresía y total ausencia de sinceridad demostrados, tanto por Trump como por Rodríguez. ¿Cómo va a "desarrollar su futuro" un país reprimido y dirigido por gente antipatria?

Revisemos los antecedentes de este "histórico" pacto.

Ya existen ejemplos que nos demuestran como las ideologías son desechadas si hay algo material que ganar. Basta recordar el arreglo entre el fascista-nacional-socialista Adolf Hitler y el comunista Josef Stalin, el llamado pacto Ribbentrop-Molotov celebrado en 1939 para repartirse Polonia. Los entonces defensores del comunismo se vieron obligados a inventar los más absurdos análisis para justificar lo injustificable y cuando meses después Hitler invadió Rusia, los mismos comunistas regresaron a sus usuales denuncias del fascismo, pero sin reconocer o explicar su infame contradicción. Esa capacidad para mentir y para desinformar continúa siendo parte de las estrategias de ambas ideologías, eso que se continúa denominando como la "derecha", o la "izquierda".

En Venezuela, la supuesta base ideológica de los herederos de Hugo Chávez ha sido exhibida como una farsa. En una acción armada, miembros del ejército de Estados Unidos violaron la jurisdicción de Venezuela, se introdujeron por la fuerza en su territorio, mataron a decenas de venezolanos y de cubanos y se llevaron a su dictador y presidente a una cárcel en New York. Ni Diosdado Cabello, ni su camarada Delcy Rodríguez han vuelto a mencionar el asunto, ni expresado su repetido odio hacia "el imperialismo yanqui" por lo que les hicieron. Por el contrario, la dictadura venezolana acaba de regalar el 20% de sus reservas de combustible fósil a quienes hace poco acusaban de ser enemigos de la humanidad y del ideal Bolivariano. El propio Diosdado, autodenominado antiimperialista y uno de los más dados a vociferar consignas anti yankis en su programa "Con el Mazo dando", acaba de tener una muy amena reunión con varias figuras y oficiales militares estadounidenses, entre ellos el que dirigió la acción que extrajo a su amigo Nicolás. Y si su hipocresía no parece suficiente, ¿qué decir la de esas autoridades norteamericanas, que bajo las órdenes de Trump aceptan sentarse amigablemente con alguien por cuya captura ofrecen una recompensa de 25 millones de dólares, acusado de ser un capo mafioso y líder del "cártel de los soles"? Se imaginan la gritería mediática mundial, si en vez de con Diosdado el "Meet and Greet" hubiese sido con "El Chapo" Guzman? 

El amoral Trump ha dejado a un lado cualquier pretensión de que defiende a la democracia y a la libertad y se ha convertido en el regente económico y consejero político de una dictadura que el caracterizó como un narcogobierno comunistoide, todo a cambio de ganancias económicas para sus donantes y amigotes billonarios.  

Tan notorio y vergonzoso como el silencio de las ciudadanías de Venezuela y de Estados Unidos frente a este contubernio "comunista-capitalista" resulta la no reacción de las otras dos dictaduras que se autodenominan comunistas, aliadas al "chavismo", y de muchos de los países que se consideran democracias en nuestro continente.

En Cuba se guarda un hermético mutismo sobre el tema, algo que contradice sus constantes planteamientos anti-yankis. Es increíble el hecho de que un declarado socio ideológico, Venezuela, acepte abiertamente la intervención y tutela del denominado imperialismo sin que su entrega produzca comentarios o reclamos de parte de miembro alguno del "apparatchik" cubano. En Nicaragua, cuando la mancuerna dictadora de Daniel Ortega y su esposa Rosario declaró la inconveniencia e inutilidad de celebrar elecciones democráticas y las eliminó, Estados Unidos se abstuvo de considerar el hecho como relevante a su interés nacional. 

¿Qué dicen ahora los ciudadanos venezolanos, cubanos y nicaragüenses que consideran a Trump como un aliado en la lucha por la libertad, un presidente opuesto a las dictaduras y a las opresiones? El gobierno estadounidense abraza a la dictadura venezolana, se asocia con los que llamo comunistas y narcotraficantes y, a cambio de que estos le entreguen los recursos energéticos de su país, les garantiza su permanencia en el poder y su capacidad para reprimir. O sea, las dictaduras, el comunismo y la corrupción serán siempre aceptables para Trump, si producen ganancias para él y para sus socios. ¿Por qué ese hecho no indigna a los que defienden a Trump y a los que se hacen pasar como paladines y defensores de la democracia? ¿Por qué tan monumental hipocresía no los compele a denunciar pública y claramente el diabólico arreglo entre Delcy, Diosdado y Trump?

Hace cuarenta y ocho años dije; usa la conciencia latino, no la dejes que muera. Ahora, más que nunca, es necesario el hacerlo.

Rubén Blades 
Curaçao, 4 de Septiembre, 2026




Todos los escritos de Rubén Blades en
¨La Esquina de Rubén Blades¨
También pueden ser encontrados a través de esta misma página web, en
INDICE y/o en BUSCAR, escribiendo una palabra de interés.

Siguiente
Siguiente

LOUIE "TIMBALITO" ROMERO