Sobre la reunión política de los Ricardo Albertos
En el Panamá aparente, el escenario político y sus actores ha sido convulsionado por la noticia de que el prófugo y convicto Ricardo Martinelli se reunió en Colombia, su actual refugio, con Ricardo Lombana, el presidente del Partido "Movimiento Otro Camino" (MOCA).
Aunque el viaje ocurrió semanas atrás es ahora cuando, por motivos que ignoro, se hizo público que el expresidente y el excandidato se habían visto y conversado "en dos ocasiones", aunque al momento la mayoría del país ignora los temas tratados. Imagino que los más afectados por el anuncio son aquellos que jamás creyeron posible que el "otro camino" planteado en el discurso político del candidato Lombana lo llevaría a reunirse con una persona a la que en incontables ocasiones ha denunciado y catalogado como corrupto.
El tardío anuncio emitido por Mario Pinzón, secretario oficial de MOCA, más que aclarar dudas lo que ha hecho es promover todo tipo de especulaciones y preguntas, por ejemplo; ¿por qué no anunciaron el viaje antes y explicaron a la ciudadanía públicamente sus motivos y objetivos? ¿De que les sirvió el hermetismo? ¿Creyeron que en Panamá no se iban a enterar de semejante encuentro, al no reportarlo?
La explicación ofrecida por MOCA es que "...escuchar no es pactar..." y que el motivo de la reunión fue para "... conversar sobre las modificaciones propuestas dentro del paquete de reformas al Código Electoral..." que forma parte de "...un ciclo de acercamientos con presidentes de otros partidos políticos y expresidentes..."
Pregunto, ¿ese ciclo de "acercamientos" ha continuado? De ser así, ¿con quiénes, cuándo y cuál ha sido el resultado? ¿Con que otro "expresidente" se ha reunido Lombana? ¿Estas otras reuniones también se realizaron en secreto? ¿Por qué buscar un consenso partidista de espaldas al pueblo? ¿Para que convertir en un misterio discusiones supuestamente motivadas por un afán de aclarar y proponer reformas para ayudar al país en su lucha contra la corrupción? ¿Acaso ignoran que la opinión popular tiene que ser necesariamente consultada y atendida? ¿Por qué esconderse?
El comunicado indica que "... el encuentro no constituye un acuerdo político, ni alianza electoral..." y con eso pretende ignorar varios puntos importantes que se desprenden de la cita entre Lombana y Martinelli:
Primero: la reunión entre un excandidato presidencial, que ocupó el segundo lugar en la pasada elección nacional panameña, con un expresidente declarado corrupto, convicto, prófugo de la justicia e inhabilitado político al presente, le confiere al reo una legitimidad institucional que oficialmente es inexistente. Su "popularidad" entre un sector de la población no anula el hecho de que Martinelli debiera estar preso, no "conversando" o brindando opiniones legales y consejos a Lombana.
Segundo: el comunicado de MOCA se lee como un intento de reparar el daño causado por el inicial ocultamiento de la reunión y sugiere un embarazoso nivel de ineptitud a los más altos niveles directivos.
Tercero: Más que demostrar amplitud de criterio, coraje y visión, la confidencialidad del evento proyectó chanchullo y sumisión. No se puede alegar virtud, ni integridad, cuando se acatan los modos y las reglas de comportamiento que impone un sistema político basado en el ocultamiento de la verdad.
Aún con el partido de Martinelli en poder de la Asamblea, la justificación de que Lombana estaba motivado por las reformas al Código Electoral no esclarece por qué MOCA no anunció y explicó oportunamente que su máximo líder y representante iba a reunirse con el prófugo con ese propósito, ni explica la ausencia de un reporte de lo conversado. Tal secretismo ha envenenado la aclaratoria porque, no importa cómo se trate de pintar o interpretar el asunto, la reunión clandestina de un declarado “enemigo de la corrupción”, con una figura pública convicta por actos de corrupción, con la supuesta intención de producir medidas para acabar con la alegada corrupción legislativa de la que forma parte el partido político creado y dirigido por el interlocutor, presenta sucesivas contradicciones que hacen al argumento difícil de aceptar o entender.
Conversar en la sombra alegando imperativos políticos equivale a capitular y someterse a los términos que la corrupción y su atmósfera decretan. Que figuras públicas y partidos políticos no hayan aún aceptado la necesidad de ser transparentes en la discusión de temas de interés nacional explica la urgencia por reemplazarlos y al obsoleto paradigma administrativo que los alberga.
En abril del 2023 Ricardo Lombana dijo que él y Martinelli eran Ricardos Albertos que deseaban lo mejor para Panamá. Luego, tras una avalancha de críticas Lombana prometió "... no haremos pactos, ni alianzas con corruptos". El propósito de la reunión política de agosto del 2026, según el comunicado de MOCA, fue solo para "...escuchar". Dudo que lo que escuchó Lombana de su tocayo compensará la confusión y el desencanto provocado por el innecesariamente escandaloso episodio.
Parece asombrosa la incapacidad del liderazgo de MOCA para entender que la opacidad y la falta de transparencia demostrada anularían el argumento de madurez política por ellos invocado para justificar reuniones secretas con un probado representante de la corrupción político-partidista. Igualmente desconcertante resulta la aparente ausencia de tan siquiera un reporte privado a los diputados de su propio partido, quienes, según refleja su reacción pública, parecen haber sido sorprendidos por la visita. El que ellos considerasen necesario anunciar al país "...que no apoyaran amnistías..." sugiere que Lombana no solo evitó notificar el viaje y su motivo a los miembros de su bancada, "SEGUIMOS"; al regresar parece que tampoco les presentó un informe sobre el resultado de su interés en "escuchar" los comentarios del prófugo. Ambas omisiones intrigan.
Si MOCA expresó que la justificación para el encuentro era escuchar y consultar sobre las reformas electorales en Panamá, ¿por qué razón Lombana no compartió con los diputados y voceros legislativos de su partido, MOCA, lo escuchado y hablado en su reunión con Martinelli, información que los ayudaría a preparar propuestas, elaborar un plan y una estrategia para participar efectiva y coherentemente en la discusión sobre las mentadas reformas electorales?
El encuentro de los Ricardo Alberto alborotó al morbo ciudadano y promovió en los medios y en las redes sociales los usuales planteamientos de conspiraciones maquiavélicas y de oscuros y complicados complots. Para una explicación más simple y trivial del asunto, sugiero que recurramos a este lapidario comentario de Napoleón Bonaparte:
"No atribuyamos a la malicia lo que puede ser explicado adecuadamente por la estupidez".
Y que siga la rumba.
Rubén Blades
21 de Septiembre, 2026
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